Ayer, día 23 de abril, tuvo lugar el segundo enfrentamiento de la ida de semifinales de la Champions League, el cual ponía frente a frente a dos de los mejores clubes a nivel europeo, como son el FC Barcelona y el Manchester United.
Fue un partido que, a priori, se esperaba negro para un FC Barcelona al que, en el minuto 2, le pitaban un penalty en contra por mano de Milito dentro del área.
Cristiano Ronaldo, la principal baza del conjunto inglés, fue el encargado de lanzar la pena máxima, fallándolo estrepitosamente al intentar colocarlo a la escuadra.
Desde ese momento, el conjunto culé fue claro dominador del partido, y gozó de ocasiones para, al menos, lograr un 1-0 que les reportara cierta ventaja en el partido de vuelta; no obstante, el equipo español no consiguió el deseado gol, y el partido quedó en tablas.
Este es un resultado engañoso, pues aunque parezca que todo se pone cuesta abajo para los ingleses, un gol del Barça fuera de casa, podría hacer que la idea de la final se les borrara de la mente.
